Por Elizabeth Bello Expósito

Durante
estas jornadas de las XIX Romerías de Mayo, como ocurre habitualmente,
se unen creadores de todas partes del mundo. Son días donde el arte
trasciende las barreras de la cultura, la ideología y los idiomas. No
importa si se habla inglés, portugués o francés, si la piel es negra o
el pelo rubio y los ojos azules; todos se integran, se comprenden y
aprenden mutuamente. Los artistas se convierten en hermanos.
Ello ofrece
a los holguineros la oportunidad de conocer y disfrutar del arte de
naciones tan lejanas como Portugal o países tan cercanos como México,
sitio de donde proviene el trovador Tlalok Guerrero, quién visita por
primera vez Holguín y Cuba y que compartió unos minutos con La Luz,
antes de su primer concierto.
¿Tu música?
Yo
canto y toco música tradicional y contemporánea zapoteca, música de
Guajaca, el lugar donde nací. Además fusiono varios géneros como son
tradicional, son cubano, bolero, un poquito de rumba flamenca. Mi
objetivo es difundir la música de los compositores tradicionales y
jóvenes de mi región.
¿Qué importancia le concedes a la preservación y rescate de la música tradicional, autóctona de cada lugar?
Para
mí esta música es muy importante y me encanta, de hecho yo empecé
tocando flauta de carrizo y tambor, o sea, tocando lo que se llama
música prehispánica. La música tradicional no debe de aparador, que
nadie la roce; sino todo lo contrario, hay que enriquecerla con otros
estilos musicales. Como mi pueblo es un lugar de paso, ubicado en el
Istmo de Tehuantepec, tratamos de absorber lo mejor de cada
manifestación cultural para agregarlo a nosotros y poder ir
evolucionando con el paso del tiempo, para enriquecer nuestra lengua y
canciones. Yo soy muy inquieto y me gusta mezclar para buscar un
equilibrio entre lo tradicional y lo contemporáneo.
¿Y cómo reciben los jóvenes mexicanos esa sonoridad tradicional?
En
México si se canta y se baila este tipo de música. En mi caso, ese
amasijo de elementos nuevos y tradicionales hace que los jóvenes se
interesan más, les llama más la atención la música. Actualmente las
nuevas generaciones están muy influenciadas por los medios de
comunicación y la avalancha de publicidad y malos productos que desde
ellos se emiten; por tanto es necesario buscar nuevas formas de creación
e interpretación, para lograr que se acerquen a la raíz.
¿Pero tú, joven al fin, introduces elementos contemporáneos a tu obra?
Sí,
por ejemplo, he introducido a mi obra la fusión con jazz. En el último
disco que tenemos incorporamos, con un percusionista, un grupo de
instrumentos prehispánicos: ollas de barro, palos de lluvia; pero
también un bongó flamenco, muchos instrumentos fundamentalmente de
percusión. Conjuntamente trabajamos con saxofonista, de los mejores
jazzistas del país. Entre Cuba y México hay una relación de amistad de
años. Hay una hermandad como gente, la gente es similar, muy amable,
entregada y apasionada en todos los aspectos. En México todo el mundo
escucha y se toca música cubana; bailamos salsa, son. Y es sorprendente
escuchar que hay un grupo de Mariachis aquí, eso significa que
absorbemos lo mejor de los encuentros.
¿Qué esperas de estas XIX Romerías?
Tengo
grandes expectativas. Vine a aprender y a compartir. A mi me sorprende
mucho este país, me gusta su cultura, me gusta su gente y vengo a además
a intercambiar experiencias con el resto de los creadores de otras
naciones invitados. Quiero conocer mejor Holguín y ver a los demás
artistas.
Tlalok ya se presentó,
junto a los trovadores Yasser Taraffa, Alito Abad y Manuel Leandro, en
el espacio “Quiero una canción. Trovadores de Cuba y el mundo”, con sede
en la Casa de la Trova y donde tendrán lugar, estas XIX Romerías,
descargas, presentaciones de libros, lecturas de poesía, conciertos y
acciones performáticas. También actuará, en los próximos días, en la
Casa de Iberoamérica.